Descripción
En el primer libro, conoceremos a nuestros personajes y descubriremos que sus vidas nunca son lo que esperan.
Ryu
Ryu ha llegado a un mundo nuevo y, junto a su compañero, un dragón-gato, tendrá que adaptarse y sobrevivir en la selva. Allí comprenderá lo peligroso que es este lugar y tendrá que entrenar sin descanso para aumentar su potencial. Cada día es una lucha, cada paso una prueba.
Sora
Por otro lado, está Sora, de la raza bursona, la última de su especie y portadora de un poder demoníaco. Ella se encuentra en un mercado de esclavos, esperando un destino incierto. Es comprada por un noble, un hombre con sus propios motivos y planes ocultos, que buscará sacarle el mayor provecho.
Dos vidas, dos destinos, un mismo mundo: Aetherya.
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Olaya González Maristany –
Para mí, Víctor Guerra es un dios. Y ahora voy a explicar por qué.
Soy una gran lectora. Desde pequeña recuerdo ver a mi padre siempre con un libro entre las manos. Y me siento muy orgullosa de que mi hija también sea una gran lectora. Tiene su habitación llena de libros.
Pero con mi hijo pequeño, de 14 años, la historia ha sido muy diferente. Siempre me ha costado muchísimo conseguir que leyera. Le he comprado libros, hemos ido a bibliotecas, incluso hubo una época en la que íbamos cada semana, pero nunca encontrábamos uno que realmente lo motivara.
Lo más parecido que había conseguido eran los cómics, que proporcionalmente resultan bastante caros y que, además, se terminaba en una tarde.
Hasta que un día coincidí en una feria con Víctor Guerra, el autor de la saga Aetherya. En aquel momento tenía dos libros publicados y me recomendó llevarme el primero para probar.
Y ocurrió algo que llevaba años intentando conseguir.
Mi hijo se enganchó a la lectura.
En menos de una semana terminó el primer libro. Pero lo más sorprendente para mí no fue eso. Fue que ya no tenía que decirle cada día: «Venga, ponte a leer un ratito».
Llegaba del instituto, cogía su libro y se sentaba en el sofá a leer. Por iniciativa propia.
Después quiso el segundo. Luego el tercero. Y ahora, que hace poquito terminó este último, está deseando que salga el cuarto de la saga.
Para una madre, ver algo así es tremendamente gratificante. Porque la lectura no solo ayuda a mejorar la ortografía y ampliar el vocabulario. También abre la imaginación, despierta la curiosidad y nos hace crecer.
Por eso, Víctor, te estaré eternamente agradecida. Porque has conseguido algo que yo llevaba años intentando: que mi hijo descubra el placer de leer.
Y el orgullo que siente una madre al ver a su hijo sumergido entre las páginas de un libro no tiene precio.
VictorGF –
Muchísimas gracias a ti por este pedazo de comentario, es lo mejor que le puede pasar a un escritor, ver como las personas como tu hijo se adentran en mi novela. Me alegro muchísimo por tu niño. Y en breve tendré el 4 volumen.